Las protestas contra la instalación de la planta de fertilizantes en Topolobampo han vuelto a colocar sobre la mesa el debate sobre los intereses económicos que existen detrás del mercado nacional de estos insumos, luego de que surgieran versiones que señalan la posible participación de grupos empresariales en el financiamiento de las movilizaciones del colectivo “Aquí No”.
De acuerdo con información difundida por el medio El Chapucero, las empresas Grupo Tepeyac, vinculada a Robinson Bours, y Grupo Ceres, relacionada con Elizondo Collard, concentran actualmente una parte importante de la venta y distribución de fertilizantes en México, por lo que la entrada en operación de una nueva planta significaría una mayor competencia dentro del sector.
Según esa versión, ambos grupos empresariales estarían financiando las manifestaciones contra el proyecto de Topolobampo con el propósito de mantener el control del mercado nacional de fertilizantes. Hasta el momento, dichas afirmaciones corresponden a señalamientos difundidos públicamente y no se acompañan de resoluciones oficiales que las acrediten.
En contraste, productores agrícolas de Sinaloa han expresado su respaldo a la construcción de la planta, al considerar que representa una infraestructura estratégica para fortalecer el suministro de fertilizantes al campo mexicano. De acuerdo con organizaciones del sector, el proyecto permitiría atender cerca de 900 mil hectáreas cultivables, disminuir la dependencia de importaciones y mejorar la competitividad de la agricultura nacional.
El proyecto continúa generando opiniones encontradas entre quienes destacan su potencial impacto económico y quienes mantienen preocupaciones ambientales sobre su desarrollo, en un debate que sigue creciendo en Sinaloa y que involucra tanto intereses productivos como sociales y ambientales.

























