donde Gustavo Rojo y Fernando Wong perfilan una disputa por el liderazgo nacional
A un par de meses de que se concrete el relevo en la presidencia de la Asociación Nacional de Usuarios de Riego (ANUR), el ambiente comienza a calentarse entre los organismos que representan a los módulos de riego del país.
Actualmente, la ANUR es encabezada por Alejandro Salcedo Ruíz, productor y político originario de Caborca, Sonora, quien se encuentra próximo a concluir su periodo al frente de una organización considerada estratégica para el sector agrícola mexicano, particularmente por el peso que tienen los usuarios de los sistemas de riego en la producción nacional.
Y es precisamente en este escenario donde empiezan a moverse las piezas.
Uno de los nombres que ha comenzado a tomar fuerza es el del sinaloense Gustavo Rojo, expresidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), quien ya estaría sosteniendo reuniones con representantes de módulos de riego en diferentes entidades de la República, con la intención de construir respaldos rumbo a la próxima elección de la ANUR.
Durante las últimas semanas, lo que parecía encaminarse hacia una planilla de unidad comenzó a complicarse.
Otro personaje que ha decidido entrar a la contienda es Fernando Wong, originario de la zona centro de Culiacán, Sinaloa, quien también estaría realizando reuniones y acercamientos con usuarios y representantes de organismos de riego para buscar respaldo a su proyecto.
El choque de trenes
La posibilidad de que ambos personajes caminaran bajo un mismo proyecto habría quedado prácticamente descartada después de que las negociaciones entre ambos grupos no llegaran a buen puerto.
El escenario, de acuerdo con versiones que circulan entre integrantes del sector, apunta ahora hacia una contienda entre dos proyectos sinaloenses por el control de una de las organizaciones más importantes de los usuarios agrícolas de México.
Pero hay un punto que podría convertirse en factor determinante: las cuotas de los organismos afiliados a la ANUR.
En los intercambios entre ambos grupos han surgido señalamientos mutuos relacionados con el supuesto incumplimiento en el pago de cuotas al organismo.
Este aspecto no es menor, pues el cumplimiento de las obligaciones correspondientes sería uno de los requisitos para que los representantes puedan participar con derecho a voto en el proceso electoral.
Así, antes de hablar de votos, apoyos y alianzas, los aspirantes tendrán que tener muy claras las condiciones administrativas que establece la propia organización.
Mucho más que una elección agrícola
La disputa por la presidencia de la ANUR trasciende el ámbito estrictamente agrícola.
El organismo representa a usuarios que tienen bajo su responsabilidad una parte fundamental de la infraestructura hidroagrícola del país, por lo que su dirigencia mantiene interlocución con autoridades federales y estatales en asuntos relacionados con agua, riego, infraestructura, producción y políticas públicas para el campo.
Por eso, dentro del sector existe la percepción de que encabezar la ANUR puede convertirse también en una plataforma de proyección pública y política para quien resulte electo.
No sería extraño, entonces, que alrededor de esta elección comiencen a aparecer nombres, alianzas y grupos que vayan más allá de los módulos de riego.
Por lo pronto, Gustavo Rojo y Fernando Wong ya tienen el escenario frente a ellos. Lo que inició como una posibilidad de unidad terminó convirtiéndose en una competencia abierta.
El reloj corre y los módulos de riego serán, finalmente, quienes tengan la última palabra.
La batalla por el agua agrícola de México ya comenzó.
..

























