Los Mochis, Ahome.— En política, las visitas de los gobernantes pueden quedarse en la fotografía o convertirse en resultados. En Ahome, la presencia de la gobernadora Graciela Domínguez Nava junto al alcalde Antonio Menéndez de Llano Bermúdez dejó claro que, cuando existe coordinación entre Estado y municipio, los beneficios pueden llegar directamente a quienes más los necesitan.
La visita de la mandataria estatal a Los Mochis tuvo un ingrediente que vale la pena destacar: no llegó solamente a saludar, llegó con apoyos.
La entrega de 532 equipos productivos a 173 emprendedoras y emprendedores, con una inversión de 857 mil pesos, representa mucho más que cifras dentro de un informe gubernamental. Para quienes viven del pequeño comercio y del autoempleo, una máquina, un utensilio, una herramienta o un equipo pueden significar la diferencia entre detener una actividad económica o volver a empezar.
Ahí es donde aparece el valor de la coordinación entre Graciela Domínguez y Antonio Menéndez.
El alcalde reconoció el respaldo de la gobernadora y dejó una definición que resume el espíritu del programa: los apoyos no son una dádiva, sino herramientas de trabajo.
Y precisamente esa parece ser la lógica de esta relación institucional: que el Gobierno del Estado encuentre en el Ayuntamiento de Ahome un aliado para aterrizar sus programas y que el municipio pueda gestionar y acompañar las necesidades de sus comunidades.
La gobernadora, por su parte, aprovechó su presencia en Los Mochis para reconocer a quienes todos los días levantan la cortina de un pequeño negocio, salen a vender, producen, emprenden y buscan llevar el sustento a sus hogares.
Porque gobernar también significa estar en los municipios.
Una visita de una gobernadora tiene otro significado cuando viene acompañada de recursos, programas y soluciones. No es lo mismo venir a un municipio para cumplir una agenda protocolaria que hacerlo para entregar apoyos que terminan directamente en manos de las familias.
En esta ocasión, los beneficiarios llegaron de distintas comunidades de Ahome, entre ellas Los Mochis, Topolobampo, Guadalupe, San José de Ahome, Las Mañanitas y el ejido Benito Juárez.
Y hay historias que ponen rostro a los números.
Como la de Pierre Montgomery Leyva, comerciante dedicado durante más de dos décadas a la venta de hot dogs, quien perdió su carrito de trabajo después de un accidente. Para él, recibir nuevamente equipamiento no representa simplemente un apoyo gubernamental: significa la posibilidad de regresar a trabajar y recuperar una fuente de ingresos para su familia.
Ese es el verdadero sentido de una política pública cuando llega a quien la necesita.
En Ahome, la fotografía de Graciela Domínguez y Antonio Menéndez juntos puede interpretarse de muchas maneras. Pero hay una lectura que resulta difícil ignorar: Estado y municipio están encontrando puntos de coincidencia para convertir la coordinación institucional en beneficios para la gente.
Y en tiempos donde la ciudadanía exige menos discurso y más resultados, que una gobernadora visite un municipio y llegue acompañada de apoyos concretos siempre será una señal política que merece atención.
Porque al final, más allá de los colores partidistas, lo que cuenta es que los recursos lleguen, que las puertas se abran y que las familias tengan herramientas para salir adelante.
En Ahome, esta vez, la coordinación llegó con equipo de trabajo.

























